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El concejal Daniel Carvalho habla sobre los retos sobre el tema de exceso de fuerza policial – Medellín – Colombia



“Nos quieren poner en un dilema de autoritarismo versus anarquía y no se trata de eso, señores. Estamos denunciando casos concretos de excesos de la fuerza pública, no estamos diciendo que tenga que desaparecer la Policía y que cada uno hace lo que le da la gana y dañe lo que se le da la gana. (…) Entonces eviten el camino fácil de acomodarnos en un extremo, porque no se trata de eso”, dice el concejal Daniel Carvalho en un video que circula en internet, a sus compañeros de la bancada del Centro Democrático.

Aunque el video fue grabado en una plenaria del 11 de febrero de este año, su discurso, que tituló ¿Quién nos protege de la Policía?, parece ser de ahora, cuando en el país se cuestiona el accionar de la Policía Nacional.

Tras el caso del abogado Javier Ordóñez y el manejo de las autoridades de las machas que se desataron tras el hecho, hay un aire de desligitimidad en la institución en el país, por lo que se considera que debe hacer acciones urgentes. 

En ese entonces, se debatía en el Concejo de Medellín el caso de Valentina Franco, una politóloga de la ciudad que se encontraba en el parque de El Poblado y resultó herida tras el accionar del ESMAD, pese a que no estaba participando de la manifestación.

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Ahora, aunque en la ciudad no se han presentado casos graves conocidos, existe la necesidad de hablar sobre el tema. Así lo señaló Daniel Carvalho, concejal del movimiento Todos juntos, en diálogo con EL TIEMPO. 

Después de 7 meses de su intervención sobre quién nos protege de la Policía, el tema sigue siendo pertinente. ¿Esto demuestra que el problema es estructural?

A mí me parece que el problema es completamente estructural y viene de, por un lado la formación de la Policía, por otro lado el tipo de controles que puede ejercer el poder civil sobre la Policía, que realmente es muy escaso, y finalmente sobre el problema de legitimidad que carga hoy la Policía sobre la población civil.

No es un tema simplemente de algunas manzanas podridas y por lo tanto, no se resuelve con la investigación de algunos culpables. Es mucho más amplio el problema.

Precisamente usted señaló que no hay unas manzanas podridas, sino que “hay una manzana envenenada”… ¿Cuál es la solución?

Aunque yo no soy un experto en instituciones de fuerza pública como la Policía Nacional, yo creo que se tiene que convocar a una reforma, se tiene que entender que la Policía es una fuerza civil, que entendemos que en Colombia por razones del conflicto armado histórico ha tenido que asumir unos roles de guerra que normalmente recaen en el ejército nacional.

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Pero también se tiene que entender que hoy en día la vocación de la Policía tiene que cambiar y en el caso de los contextos urbanos tiene que mejorar su relación con la ciudadanía, entonces debería abrirse una reforma donde expertos de diferentes campos digan qué se debe cambiar.

En la plenaria del 10 de septiembre, usted planteaba una pregunta y es qué vamos a hacer en Medellín para que no nos suceda lo que en Bogotá, la pérdida de vidas humanas por el abuso policial. ¿Qué se debe hacer a nivel local?

Tiene que haber un primer lugar un mensaje muy claro del Alcalde (Daniel Quintero), y en general de todos los alcaldes del valle de Aburrá a la Policía Metropolitana de que aquí no queremos que suceda eso. 

En segundo lugar, creo que tiene que haber un mensaje muy claro y contundente por parte del Comandante de la Policía Metropolitana (brigadier general Eliécer Camacho) a todos sus subalternos a que no queremos y no podemos permitir que sucedan ese tipo de abusos de la fuerza policial que vimos en Bogotá. Sabemos que va a haber manifestaciones, que es probable porque el ambiente está muy tenso, y algunas de estas manifestaciones deriven en violencia vandálica por parte de algunos, entonces la Policía tiene que saber controlar esto sin generar nuevas tensiones, ‘incendios’ entre la población civil.

¿Y qué se debe hacer más adelante?

Tal vez más a mediano plazo, dado que el alcalde está arrancando la creación de la Secretaría de la No- Violencia, creo que uno de los principales puntos de acción o públicos tiene que ser la propia Policía Nacional. ¿Cómo hacemos para que ese uso de la fuerza por parte de la Policía sea proporcional, acorde con la ley y no se convierta en un nuevo provocador de máximas violencias?

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A mí me parece que es una muy buena oportunidad para eso. Si estamos hablando de No-violencia y estamos reconociendo que la Policía está haciendo también un actor de violencia, pues ellos deben ser uno de sus objetivos.

¿Cómo calificar el programa de la Alcaldía para darle clases de yoga al ESMAD?

Es interesante. Obviamente no va a ser suficiente y unas clases de yoga no van a cambiar una mentalidad tan arraigada en la Policía Nacional del uso de la fuerza, que viene muchas veces de esa formación que reciben. 

Sin embargo este tipo de iniciativas creo que tienen valor, pero tienen que estar acompañados de un anuncio tajante, por parte del alcalde de Medellín y del comandante de la Policía, de que aquí no vamos a permitir que los policías hagan lo que hicieron en Bogotá.  Creo que tiene que haber un poco de todo: acciones concretas, acciones a mediano plazo y anuncios inmediatos y contundentes.

Ha planteado que este tema no se trata de crear un protocolo en la Secretaría de Seguridad de Medellín, que ya existe. ¿Finalmente se supo si le hicieron modificaciones?

No sé bien sobre eso. Pero no digo que los protocolos no sirvan, sino realmente ¿qué tanto se ejecutan aquí los protocolos? Muchas veces en Colombia creemos que todo se resuelve escribiendo algo: una ley, un decreto, un protocolo, pero lo que los agentes de la Policía hacen en terreno ¿sí será que depende de un protocolo? Yo pensaría que no.

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Depende más como de unas prácticas, de unas tradiciones, de una formación. entonces está muy bien que escribamos unos protocolos y que sepamos cómo actuar, pero es el cumplimiento de ellos lo que me preocupa.

La cultura del fútbol ha sido un tema del que ha estado al tanto en el Concejo, donde también se ha trabajado con el ESMAD, ¿qué se destaca de allí?

Ese ha sido un tema permanente en el Concejo desde que llegué y creo que ahí hay unos ejemplos buenos. De cada lado había una noción de que el otro era el enemigo, entonces eso llevaba a la violencia verbal y física, pero a partir de procesos que han tenido una continuidad y unas acciones, hemos logrado reducir drásticamente los casos de violencia en que están involucrados policías y barristas.

No digo que sea una cosa para copiar y pegar, pero creo que ahí tenemos elementos de respuesta, y es que lo primero es explicarle a los unos y a los otros que el otro no es un enemigo.

Otro punto que ha mencionado es que se desvía la atención de lo que se reclama en las manifestaciones por titulares de “dañaron un bus” o “rompieron Ruta N”…

Hay un error estratégico de algunos manifestantes – no todos- al utilizar la violencia, porque por generalmente los daños materiales terminan perjudicando a las personas más pobres o a los equipamientos públicos. Realmente si queremos un cambio en Colombia necesitamos es sumar aliados y voces a esta causa. Con la violencia lo que se hace es restar aliados.

Creo que también hay una falta de responsabilidad de los medios. No estoy diciendo que escondan el tema de la violencias vandálicas, pero tampoco deberían privilegiarla y priorizarla, las razones de descontento popular que llevan a la movilización son más importantes.

Esta postal puede verse en La Paralela en Medellín.

Foto:

Jaiver Nieto/ El Tiempo

Por ejemplo los murales que se pintaron en Medellín con la frase ‘Nos están matando’ son una forma de protesta positiva…

Es un acto simbólico. Los grafiteros son un público que ha tenido desde hace mucho tiempo problemas permanentes con la policía. Ellos logran expresar con una cosa tan simple como la frase ‘nos están matando’ eso, de esa forma colectiva en que lo hicieron, creo que eran más de 80 artistas. Me parece que es una muy bonita manifestación, una forma simbólica de decir algo, y eso por cierto dice mucho más que ir a rayar un muro o quebrar una ventana.

MELISSA ÁLVAREZ CORREA
EL TIEMPO
EN TWITTER: @Melissalvarez3

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