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A los 4 años, el músico Jacobo es imagen es empresa de software musicales – Colombia



Jacobo Agudelo Ramírez es de esos niños que nació con la música en la sangre. Su padre, Horacio Agudelo es licenciado en música y toca con destreza 16 instrumentos, además lleva más de 15 años de práctica.

Desde el vientre de su madre Jacobo fue estimulado a través de la música, cuando pudo caminar lo educaron en el ritmo a través del baile, después -por su propia iniciativa- hacía pequeños toques en la batería y hace tres meses se encontró con el piano, el instrumento que lo apasiona y gracias al cual será la imagen de JoyTunes, una compañía israelí que desarrolla software de aprendizaje musical y que tiene presencia en 100 países.

“Empezamos a grabar videos con las piezas que él sabe tocar y ellos nos contactaron al ver la enorme capacidad que tiene para interpretar. Mi hijo no sabe leer ni escribir, pero entiende partituras y las toca. Eso yo lo aprendí a hacer cuando estaba en últimos semestres de la universidad”, expresó el padre.

La cuarentena causada por la pandemia del covid- 19 ha sido para muchos colombianos un suplicio, en el caso de la familia Agudelo fue la oportunidad de ver el potencial de uno de sus miembros más jóvenes.

Sin tener que salir de casa y en busca de estrategias lúdicas, Horacio destapó el teclado y empezó a invitar a Jacobo a jugar a tocar el piano. Con el pasar de los días, el niño se interesó más el instrumento y aunque no deja de trabajar por ser merecedor de la puntuación máxima de tres estrellas y caritas felices, ahora reclama su tiempo frente a las teclas.

Practicamos entre cinco y seis horas diarias, no seguidas porque la concentración a esa edad -por mucho- es de 15 minutos, pero es un ejercicio constante y se volvió parte de su rutina, tal como bañarse o cepillarse los dientes”, contó Horacio.

Con la espalda recta y la mirada fija sobre las partituras de su tableta, Jacobo, el segundo de cuatro hermanos, solo pone sus ojos en las teclas para ubicar sus dedos, una vez empieza se concentra en las notas solo se deja llevar y las fabrica sobre negras o blancas con la sobriedad de un profesional; vuelve a empezar sin reparo si puso mal un dedo o no le sonó como debía.

“Me gusta el piano porque ahí hago mis canciones favoritas. Yo sé que me suena bien”, fueron algunas de las palabras que expresó esta joven promesa de la música en Caldas sobre su amor el piano.

Sus papás, sus hermanos y las escasas personas que lo han visto tocar en vivo se sorprenden de su talento. Tres meses después de empezar a practicar piano ya tiene 35 canciones que toca a la perfección.

Las 4 estaciones de Vivaldi, Minueto de Bach, Para Elisa de Beethoven, Titanic, Believer, I Gotta Feeling, Havana, Firework, Dance Monkey, Hotel California y su preferida, Mario Bross, hacen parte del repertorio

Todos tienen talento

Como docente, Horacio siempre ha estado interesado en nuevos métodos de aprendizaje y para enseñar a cientos de alumnos, incluyendo niños y jóvenes con discapacidades físicas y cognitivas, ha estudiado con detenimiento a Shin’ichi Suzuki, violinista y pedagogo musical japonés y creador del Método Suzuki para aprendizaje musical.

Suzuki sostiene que “cualquier niño a quien se entrene correctamente puede desarrollar una habilidad musical, y este potencial es ilimitado”. Partiendo de ello, Horacio afirma que su hijo sí tiene un gran talento, pero que no se le transmitió solo por genes sino que se fue desarrollando gracias a la enseñanza y la perseverancia.

“Él es el resultado de mis años de carrera, de formación musical, de mis viajes, mis experiencias; además ha sido receptivo y es perfeccionista, cada vez quiere ser mejor”, anotó el docente.

La sana competencia con su hermana, quien tiene 12 años y también toca con destreza el piano, lo llevó incluso a superarla. Según Horacio, en la pedagogía hay referencia de que los niños aprenden viendo, tal como pasó en este caso.

“La veía tocar y quería hacerlo también, aprendió, se esforzó y es muy dedicado, incluso logró superarla. Él sabe cuándo ella se equivoca y en qué”, reveló el papá.

Este año ni Jacobo ni ningún otro estudiante de jardín, escuela o colegio de Manizales volverá a clases presenciales así que la práctica seguirá. Jacobo dice que cuando grande quiere ser pianista; a su padre se le hincha el corazón con la idea, pero sabe que sea cual sea su elección, la música le permitirá ser bueno en ello.

“El desarrollo cognitivo que ha logrado y el que vendrá gracias a la música le permitirá aprender muy rápido matemáticas o inglés. Le digo a los padres que todos los niños deberían aprender música y eso no es cuestión de dinero, sino de empeño”, manifestó Horacio, premiado como el mejor docente de Caldas en 2019.

LAURA USMA CARDONA
PARA EL TIEMPO MANIZALES

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