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En el limbo viven residentes de dos edificios evacuados en Medellín – Medellín – Colombia



A pesar de que los 72 apartamentos están vacíos, luego de ser evacuados, el edificio Kampala, ubicado en Robledo, será decorado con alumbrados navideños. Con ello, sus habitantes que, por ahora, están viviendo en hogares provisionales quieren enviarle un mensaje a la ciudad: la estructura no se vendrá al piso, será repotenciada y no correrá el trágico final de otros como Space o Bernavento.

Yomar Benítez, presidente del consejo de administración del edificio, expresó que hace tres semanas salieron los últimos residentes. La razón: un estudio de las firmas Efe Prima Ce e IngeConcreto determinó que la edificación presenta un alto riesgo de vulnerabilidad. El informe reveló, además, que las columnas no cumplen los niveles de seguridad estructurales definidos por la norma.

Los residentes se llevaron una amarga sorpresa cuando, en 2011, se enteraron de que el calculista de la estructura había sido Jorge Aristizábal, el mismo del edificio Space.

Desde eso, recordó Benítez, los habitantes pidieron varios estudios para determinar cómo se encontraba la estructura. “Es claro que Kampala no soportaría un sismo, pero hay que tener en cuenta que las grietas se presentan en elementos no estructurales. El edificio no va a caerse, pero debe ser repotenciado”, declaró el presidente del consejo.
En este momento se está definiendo, en una mesa en la que está presente la comunidad y la constructora, los diseños para la repotenciación.

Personal del Dagrd, la alcaldía y la constructora apoyaron el desalojo de Atalaya.

Foto:

Jaiver Nieto / EL TIEMPO

Benítez dijo que, a pesar de que el panorama no es negativo, muchos se han sentido devastados por la situación. Para ello, a las personas se les está brindando un apoyo sicosocial.“En las próximas dos semanas se terminará de hacer un inventario de cada apartamento. Además se está acompañando a las personas en este proceso con sicólogos, pues aquí vivían muchos adultos mayores”, comentó el propietario.

El edificio va a tener luces en diciembre, queremos que la ciudad no nos estigmatice ni nos vea como un riesgo

En diciembre esperan las partes involucradas que pueda estar definido el mecanismo a seguir para la repotenciación. Sin embargo, hay grandes dudas sobre el costo de esta y cuánto más tendrán que esperar los residentes para retornar al edificio.

Pero Benítez conserva el optimismo y hace un llamado a la confianza: “El edificio va a tener luces en diciembre, queremos que la ciudad no nos estigmatice ni nos vea como un riesgo”.

El drama de Atalaya

Alicia Álvarez ha vivido en tres sitios diferentes desde que Atalaya de la Mota, edificio en donde vivía desde hace un año, fue evacuado por el Dagrd el pasado 23 de octubre luego de que se detectara una falla estructural en él. “Ahora vivimos como pandequeso maluco, vamos de aquí para allá”, comentó la residente. Fueron en total 750 personas que tuvieron que abandonar sus viviendas.

Si bien el temor se apoderó de los habitantes, que pensaron que el edificio tendría que ser demolido, la firma Construcciones Civiles S.A, desarolladora del proyecto, llegó a la conclusión de que la estructura necesita repotenciarse para evitar un posible colapso.
La constructora expidió un comunicado el pasado martes en el que expresaron que están realizando un ‘Plan de Estabilización’, realizado en conjunto con el Dagrd.
En el informé también se comunicó que “Finalizó el proceso de vaciado de concreto de alta resistencia del eje afectado de los pisos uno, dos y tres de la Torre Dos”.

Pero los avances de la constructora contrastan con el drama que viven quienes tuvieron que salir del edificio. Catalina Grajales, residente de Atalaya, lamentó que no pudieron ni sacar la ropa. “A mi mamá, que es diabética, se le quedaron los medicamentos en el apartamento. Tuvimos que hacer mil vueltas para pedirlos de nuevo en la EPS. A pesar de eso, no hemos podido subir por el oxígeno que necesita mi mamá y se quedó allá”, dijo.

Estamos en una angustia muy grande porque le hacemos preguntas y esta no nos da buena información. Por eso, pusimos un derecho de petición para que nos informe bien

Álvarez, por su parte, contó que le han regalado ropa y se ha gastado la mayoría de sus ingresos en prendas de vestir. “No pude sacar ni un solo calzón”, ironizó.
La constructora está dando un subsidio de 1’600.000 pesos a los propietarios residentes como Grajales. La mujer, sin embargo, dice que en ollas y otros elementos domésticos se ha gastado más de tres millones de pesos desde que salió del edificio, por lo que la ayuda se hace insuficiente.

En este momento la constructora está preparando el terreno para que desde el primero de diciembre, con el beneplácito del Dagrd, los habitantes puedan ingresar a sus hogares de manera controlada para retirar sus pertenencias.

Así, el subsidio bajaría a 1’200.000, lo que varios propietarios, como Grajales, consideraron injusto: “Es muy poco. Estamos en una angustia muy grande porque le hacemos preguntas y esta no nos da buena información. Por eso, pusimos un derecho de petición para que nos informe bien”.

Medellín

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